sábado, 10 de mayo de 2008

Alta mar

El marinero escribió en su diario:

Te extraño. Me haces falta. Mi bitácora toma otro giro y por ahora sólo quiero expresar mi vacío. Te sentí en la ausencia. Te besé como nunca antes y cada caricia fue depósito de amor. Y en explosión de infinita saciedad, la espuma del mar me recuerda la mano torpe que te deja ir impotente.

Quería tomarme unos minutos para decirte que me hace falta un abrazo, un cariño tuyo. Ya la noche va perdiendo forma y pocas horas quedan para la mañana que me quitará cierta traza de la nostalgia que me acabé de beber.

Quiero acostarme en una playa compartida para caernos ingrávidos en las estrellas. No dejes que la tinta en sangre evapore la marca escrita en tu corazón. Eres mío más allá del reloj y el mapa. Una vida menos un segundo puedo vivir sin ti con tal que ese último suspiro acomode generoso el adiós que me darás.

Por siempre.

1 comentario:

Mab dijo...

¡Ay querido!¿Cómo hiciste para que la nostalgia se te quedara tan quieta y hacerle este retrato tan preciso?
Qué bueno que alguien te ame así más allá del mapa y el reloj
Por lo pronto al igula que tú dejo los tragos de nostalgia para la noche porque es más propicio. Menos mal que la mañana con su ajetreo nos diluye ese sabor dulzón de la tristeza, sino mi amigo nos pasaríamos todo el tiempo "ingravidos en las estrellas"
Me encantó!
Mab