miércoles, 18 de marzo de 2009

Granos

No puedo, no debo quedarme en el pasado
y el desgranar de esta mazorca
tienta mi mente, mi mirada
en su caer y lo que dejó.

Quiero solo concentrarme
en el desgranar y no así
en lo que pierde en sus granos.

Solo en el presente.
Ni un segundo más adelante
que el que ahora pueda disfrutar.

Desgranar y desgranar.
Éxtasis del que alimenta al ave.

viernes, 13 de marzo de 2009

Retorcido

Realmente me hubiera gustado encontrar una gema hermosa. La busqué. Tal vez incluso hasta llegaría a tenerla en mis manos sino es que ya haya sido robada. Paseo día a día por los callejones de mi mente pensando en qué momento el camino hubiera sido autopista a la dicha y encuentro recovecos mal tomados uno tras otro.

El cerrar de mis ojos atisba un deseo narcisista caído del cielo, del espacio, como meteorito. Cruel y aparatoso haciendo mucho polvo. Pidiendo protagonismo, gritando por atención que al momento tenía más tono de necedad, sin que pueda alcanzarme algo de su llanto al encontrarme lejos. Otro recoveco de esos mal tomados. Quién dijera. Uno me salva de otro.

Pero ahora mi atención está aplastada por la tonelada de ladrones, pillos, amigos, todos demoliendo más de un deseo, idea, la esperanza del siguiente segundo. Ya no importa el responsable. Las luces se apagan y la obscuridad se vuelve cómoda día con día.

Fascinante. La joya resulta diferente. El espacio vacío que hubiera sostenídola le reconozco y en su figura la extraño en el sueño, en el suspiro, en el pensamiento que recuerda el primer robo.

viernes, 30 de enero de 2009

Apertura

No nono no
como primera respuesta
en la noche sobria
aburrida,
caliente.

No nono no
a mi sangre hirviente
en la noche sobria
aburrida,
caliente.

No nono no
si te miro a los ojos
en la noche sobria
aburrida,
caliente.

No nono no
para ahogarme en pasión
en la noche sobria
aburrida,
caliente.

No nono no
es decirte ahora
en la noche sobria
aburrida,
caliente.

No nono no
para usarte nada más
en la noche sobria
aburrida,
caliente.

lunes, 26 de enero de 2009

Morada

Descubrí una puerta.
Sucia, descuidada.
Rechina con la aventura.
Se desmorona a mi paso
cauto y curioso.


La había buscado.
No a la puerta,
sino al cuarto.


Vi el piso manchado.
Violaron sus paredes
del color de la esperanza ajena.

Derramé una lágrima
en su ventana.
Y un rayo de luz
la atravesó por primera vez.

Acapulco, 21-ene-2009

La Pesca del Sol


Para antes de irse a dormir a la cama. Con mucho cariño, para sus hijas e hijos.

El Sol estaba jugando
en el cielo.
Saltaba entre las nubes
y a veces incluso
abría una llave
para que callese la lluvia.

Un día se fue
por encima del mar.

Rosina la pescadora
vio al Sol resplandeciente.

Descubierto
se puso rojo de la 
vergüenza y se
escondió en el mar.

Rosina salió tras de él con ganas
de pescar al 
Sol oculto en el horizonte.

Acapulco, 21-ene-2009

miércoles, 31 de diciembre de 2008

2008

Se termina el año. Feliz, muy feliz estoy. No podría de otra forma estarlo porque estoy en el tiempo, en el espacio. Porque puedo transmitir, porque vivo, porque respiro.

Avanzo y retrocedo; caigo y me levanto y me vuelvo a caer para estar sentado largo tiempo.

Lindo año, de muchas sensaciones. Este viajero ha recolectado información que atesorará en su corazón.

Gracias lector por pasar por aquí. Vive tus sueños, vive tus deseos. Vive.

En la foto: mi madre (felicidad), mi padre (supervivencia), mi hermana (salud), yo (voluntad).

domingo, 7 de diciembre de 2008

Abuelita


He aquí, Martha Dalila. Mi abuelita. Tan linda ella. De variados tonos:
alegre, retona, graciosa, vanidosita, de buena memoria. La que sabía que luego de tener mi licencia, faltarían mis frenos para los dientes y mi libreta militar para tener felicidad (a mis 20 años).

A quien me robaba sus bolos. A quien le preguntaba la famosa ascendencia nuestra desde españa. Quien nos recibía con la comida lista al poco tiempo de llegar a visitarla. Quien nos dejaba desgranar el maíz para las gallinas ya alimentadas. Quien me mostraba cómo buscar los huevos de las ponedoras. Y que a pesar de todo, nunca nos retó por jugar en su hamaca como la canoa imaginaria.

La que sabía mucho, la que sabía poco. Como fuera dicho en su misa, su vida la vivió completa. ¿Qué le faltaba vivir? ¿Qué palabra hubiera faltado que de ella no haya salido? ¿No hubo persona acogida por ella en su casa y en su presencia?

Abuelita Martha, abuelita. Ya no estás aquí, pero dejaste con nosotros el recuerdo tuyo en otras 6 marthitas: tus hijas. Gracias por tu última sonrisa. Por siempre, y desde mi primer hasta mi último recuerdo de ti, a tu salud abuelita.