martes, 27 de abril de 2010

Refugio

Me arrimé a ti mi querido árbol de vida, y soñé.

- Árbol, ¿con qué derecho me haces nacer en tus ramas como flor de primavera? Es invierno y la nieve todavía no ha caído.

Y no hubo respuesta. Pero no me molestó sentir el frío. Su temperatura quebraba el pétalo, la rama. Flor inaudita. Flor desnaturalizada. Flor hermosa y única.

Estoy aquí porque tú lo quieres y pronto vendrá el calor, el sentido común que me hará marchitar. Bendita locura.

Y desperté de tu espaldar. Oh árbol, gracias.


jueves, 25 de febrero de 2010

Pétalos

Nació en medio de la espina, la roca. El suelo fuerte fue amigo e hizo hermosa su figura.

miércoles, 6 de enero de 2010

Placer


Alguna vez acuñé la frase: "Sólo me causa placer el talento humano. El resto es sólo paisaje". Y qué pasaría si ese paisaje se perdiera por mano humana. Lamentable.

Hoy, estamos en el siglo XXI. Muchas especies se están matando al punto de la extinción. Más del 90% de los predadores de los mares han sido eliminados. ¿Qué estamos haciendo por Tierra? Bueno, más bien es una pregunta personal que no espera respuesta. Sólo me la hago a mí mismo como un ser vivo más que desea compartir un puesto en este planeta.

Lo más cercano a la experiencia de volar es el buceo. Tenemos océanos, mares, ríos, lagos. No soy mucho del agua pero sí del aire. Y sé que no me gustaría perder la oportunidad de volar si así pudiera llamarlo, sólo porque ya no haya lugares para hacerlo.

Año dos mil diez. Un número muy interesante. Exacto a mi fecha de cumpleaños. Me reafirmo una vez, un año más en ser vegetariano. No estoy en contra de comer los animales. Yo al menos no quisiera que se maten más de los necesarios pero no es el caso de lo que sucede en este mundo.

Es verdad, creo que sólo el talento humano me causa placer. El paisaje me da refugio. Ahí mi mente vuela. Espero tener el placer de ver en el paisaje el talento puesto al cuidado del mismo.

Saltando sueños

Para antes de irse a dormir a la cama. Con mucho cariño, para sus hijas e hijos.

Sabías que una noche, una niña hizo caso a su mamá y se fue temprano a la cama. Se lavó sus dientes por supuesto e hizo todas sus tareas en el día, y por eso, pudo dormir muy contenta. Cuando se durmió, primero vio muchas luces y un campo de flores. Detrás de algunos árboles, un puente muy hermoso de cristales de muchos colores y brillos.

Al cruzar este puente, escuchó una canción hermosa:
"Pasa cantando.
Felices somos
los que jugando
hacemos bien
a todos".

Y de pronto, se encontró en un hermoso castillo. Ahí había otro niño que se fue a la cama temprano. La niña lo saludó y le preguntó:
- ¿Cómo te llamas?
- Yo me llamo Oren. Y, ¿tú?
- Quila

Los niños jugaron en el mundo de los sueños. Oren le enseñó a volar a Quila y juntos fueron hasta la Luna y las estrellas. Quila le enseñó a Oren cómo hacer dulces encima de las nubes, y cómo hablar con los animales.

Una voz se escuchó en el sueño: "Es hora de despertarse. ¡Pronto, a sus camas!" Y así, ambos se fueron directo a sus casas dentro de los sueños.

Sabías que esa niña le contó esta historia a su mamá y a su vez, ella me la contó. Pero el secreto para saltar al mundo de los sueños no lo sé todavía. Si tú lo descubres, ¿me lo contarías?

martes, 15 de diciembre de 2009

Mortales vs Inmortales

Casi me olvido el sentido de vivir más allá de la mortalidad. Alguna vez dije que seremos inmortales mientras no muramos. ¿Para qué vivir con el miedo de la muerte a la vuelta de la esquina? Mejor pensar que se puede ir de largo.

Mal ejemplo nos han puesto los ya muertos. Se han dado el lujo de hacernos pensar caducos. Sin capacidad de planificación al más absurdo plazo. Yo por algo tengo una que otra moneda del milenio pasado, muchas a decir verdad. De pronto en otro más se hacen joyas que me dieran fortuna.

Bueno, en fin. Me distraje un poco. Quería contar que he recordado que vivir más allá de la barrera y del hombro más alto me ha permitido ver por encima de las cabezas de otras personas una que otra oportunidad dichosa, que esta vida tiene momentos eternos.

En fin, iré medio distraído. De esos que se hacen de la vista gorda, en mi caso, al pasar junto a tumbas. O si estoy de ánimo, les haré un gesto. Sacar la lengua tal vez. Que vivan los vivos.

sábado, 12 de diciembre de 2009

A esta cena el pavo no está invitado

No quería dejar pasar esta oportunidad para publicar esta nota del diario EL UNIVERSO. Me parece bueno publicar, dar a conocer a otras personas, incluso no vegetarianos, estas opciones. Mi querida Gitana, este año de ley pondré una de las recetas de tu libro obsequiado. Ya tengo al menos una en particular y otras ya puestas en práctica. Lea el artículo aquí o para mayor detalles vaya al enlace anteriormente puesto.

Pastel de sal de ‘carve’ con salsa
Olga Guevara Urquizo, doctora naturista

Ingredientes:
1 kilo de ‘carve’ (carne de soya deshidratada) molida
1 kilo de carne de soya aliñada molida
250 gramos de jamón de soya molido
12 salchichas vegetales molidas
1 pimiento morrón finamente picado
½ rama de apio finamente picada
3 cucharadas de mostaza
¾ taza de avena cruda y de preferencia en polvo
1 taza de jugo crudo de verduras, apio, nabo, acelga, perejil, todo licuado con 1 pizca de curry.
Sal y pimienta al gusto.

Preparación: Muela las salchichas y el jamón e intégrelos al ‘carve’ previamente hidratado (ya viene molido). Aparte ponga a calentar el jugo de verduras (recuerde solo calentarlo, ya que si lo hierve se produce un recocinamiento y una pérdida de sus nutrientes y sabor) y luego mézclelo con la avena; déjela en remojo durante 10 minutos e intégrela a la mezcla aliñada. Mezcle el pimiento morrón, la pimienta, la mostaza y la sal; ya integrados perfectamente todos los ingredientes, vacíe la mezcla en un molde refractario rectangular, apretándola muy bien para que le saque el aire, llévelo al horno y cocine el pastel a una temperatura de 175 grados centígrados por 30 minutos. Cuando ya esté listo bañarlo con la salsa de champiñones.

Salsa de champiñones
Ingredientes:
250 g de champiñones frescos
Jugo de ½ limón
Sal
Pimienta
Curry
½ taza de agua
Maicena

Preparación: Limpiar los champiñones y cortarlos en láminas finas. Ponerlos en la olla con el jugo de limón y un decilitro de agua. Tapar y dejar cocer 5 minutos. Sazonar. Mezclar todo bien y dejar cocer 3 minutos más. Para espesar la salsa, se incorpora, junto al agua, una cucharadita de maicena previamente disuelta. Ya lista se la vierte sobre el pastel o se la usa para otros alimentos.

Consejos
“Esta salsa, además de tener buen sabor, es de fácil digestión y, junto con la carne de soya, es un complemento proteínico total”.
“Esta combinación de ingredientes puede ser consumida por la noche, cuando el cuerpo humano se encuentra en otro trabajo que justamente no es el de ingerir alimentos”.
Olga Guevara Urquizo, doctora naturista

Relleno de amor
Dorita Urquizo, vegetariana

Ingredientes:
½ taza de pasas
½ taza de ciruelas pasas
½ taza de nueces
3 tazas de ‘carve’ (carne de soya deshidratada).
2 pimientos verdes
2 cucharadas de salsa de soya
1 cucharada de comino
¾ de taza de azúcar morena
20 galletas de vainilla de dulce
4 panes de dulce remojado en 1 ½ tazas de agua
Sal al gusto.

Preparación:
Colocar los frutos secos en agua a remojar. Aparte poner a hidratar el ‘carve’ en agua bien caliente. A fuego medio, en una olla con 2 tazas de agua, ponga a cocinar el pimiento con los aliños. Ya cocido, licuarlo bien fino y regresarlo al fuego. Colocar el ‘carve’ bien exprimido y dar un hervor hasta que tome el gusto de la preparación con los aliños. Mientras tanto, el pan y las galletas que se encuentran en remojo se aplastan muy bien y se añaden a la cocción.

Con una cuchara de palo se mueve para que no se pegue. Se agrega la sal y el azúcar morena buscando que se conjuguen, se adicionan las pasas y ciruelas pasas y se deja que dé un hervor. Se añade la salsa china y, cuando ya esté bien espeso, se ponen las nueces. Se retira del fuego y se sirve frío o caliente.

Consejos
“No utilizar leche ni ningún otro líquido en el relleno, pues se producirían fermentaciones intestinales no deseadas”.
Dorita Urquizo, vegetariana

Pastel de zanahoria y manzana
Carolina Panchana, naturópata

Ingredientes:
200 gramos de zanahorias ralladas (rallado grueso)
2 manzanas ralladas (rallado grueso)
2 tazas de harina integral de trigo
6 huevos
2 tazas de azúcar morena
1 taza de aceite de canola
2 cucharaditas de polvo de hornear
2 cucharaditas de nuez moscada
1 cucharadita de jengibre
1 cucharadita de vainilla
1 pizca de sal
Frutos secos al gusto

Preparación:

Tiempo estimado: 30 minutos.

Preparación:
Bata los huevos hasta que aumenten el doble su tamaño, agregue el azúcar y siga batiendo hasta que no queden grumos. Añada el aceite e incorpore la harina y el polvo de hornear previamente cernidos y con la sal. Ponga la nuez moscada y el jengibre y remueva hasta obtener una mezcla homogénea. Aparte ralle las manzanas y las zanahorias al momento para que no se oxiden. Estos dos ingredientes previamente pelados deben haber pasado por agua con sal; si es ozonizada está bien, pues el proceso de la digestión se dará en mejor forma. Se añaden a la mezcla y se revuelve todo hasta que esté a punto.

Se vierte en un molde previamente engrasado y enharinado. Sobre la masa se agregan los frutos secos (en el caso de querer ponerle frutos secos) por encima y se lleva al horno previamente calentado a 375 grados por 15 minutos, luego se lo baja a 180 grados por 20 o 25 minutos, hasta que el pastel esté bien dorado y la masa, bien cocida.



viernes, 23 de octubre de 2009

36

Estoy muy conmovido. Qué puedo decir al tercer día de mi cumpleaños sino escribir más letras de agradecimiento para que el corazón pueda seguir desbordante. Que salga lo bueno, lo bonito, lo delicioso al alma. En este caso tal vez mi ejercicio en este borrador literario sea contarles dónde están estas joyas.

Las reconozco en la impaciencia de parte de mi familia, mis amigas y amigos por celebrar conmigo este día especial. Más de uno se veía mil formas para agasajarme sea en el regalo, en el mensaje, en la llamada telefónica -valga decir que no tener celular pudo incomodar a más de uno- y en la misma celebración.

Particularmente, estoy viviendo días primaverales en el corazón de mis moradas. Estoy paseando muy a plácido por mis jardines floridos, gozando de tierra fecunda y no dejo sino de vivir cada momento en contemplación cuando me quedo reposado en su cesped. Es más que necio decirlo pero sépase que yo prefiero el vuelo a la caminata y ahora me desvelo entre el suelo y el cielo.

Finalmente, tal vez la normalidad de ese día fue un lujo que pude vivir. Justamente porque en una fecha que los mortales la hacen memorable para recordar un año más de vida hácela complicada por sus celebraciones y ágapes. No obstante, la deliciosa y mundana rutina me fue dada por cada quien que me permitiera vivirla en mi trabajo como profesor, disfrutando la inmensa alegría de mis estudiantes -queridos ciertamente- y en no esforzarme por complacer a nadie más que a mí en la monotonía. Por eso, pude trabajar normalmente, entrenar normalmente, chatear de costumbre y claro, eso sí, responder cada muestra de cariño individualmente.

Aquí con ustedes el cariño kendoka. Veinte y un hermanas y hermanos guerreros (otros no pudieron pelear o estar presentes), demostrando conmigo que en la esgrima japonesa se puede amar.