
Hay una imagen que veo en mi espejo y no la identifico aún. Busqué en revistas, fotos. Ninguna que me acuerde. Pensé, -seguro que tú podrías reconocerla. Recordé tu vida en mi vida.
Para ti soy la belleza. La suma de las virtudes. Una vida no basta para recibir de ti tanto halago. Soy tu angustia si te doy ausencia. Soy el insulto bien recibido. Soy lo absurdo en tu lógica. Eres solaz en mi regazo. ¿Dónde más apoyarías tus brazos si no es al rededor de los míos? Dos almas a punto de fundirse. Quemarse. Explotar de amor.
Y mi vanidad una vez más quiere recordar ese ser amado en el espejo pero la imagen se proyecta distorsionada.
Ayer la busqué. Pensé que estaba deseada. Extrañada.
Y el reflejo seguía ajeno.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario