lunes, 7 de abril de 2008

Las letras son de Venus


- Otro cuento, pero no para niños. Es más, ni los traviesos deberían escuchar una historia así. Porque trata sobre el amor.
- ¡Virgen Santísima! Pero si es sobre el amor, ¿por qué no?
- Ya verás.


Todas las mañanas era feliz de levantarse. Se preguntaba, ¿qué nuevas palabras conocería hoy? Era una chicuela y dependiendo de la mano experta, serían a lo mucho vocablos reciclados. La habían puesto nombre griego y no paraba de explicar al curioso su procedencia. Su actividad laboral era agitada. Ora en juergas, jaranas y jugarretas de caballeros medievales celebrando la victoria en una taberna pueblerina. Ora con el jaguar o la jirafa enjaulada después de la caza del expedicionario inglés. No paraba. Cuando llegaba la noche soñaba con su amada compañera que era un puesto menor. O mayor. A veces el orden no te hace anciano. Igual había una separación. Pobre. La buscaba con una excusa. Siempre, mas no había palabra que pudiera unirlas. La noche se encargaba de tomar nota y cuidar de sus plegarias cargadas de cuidados, lágrimas y suspiros.

Un día, su amada se fue. Se cansó que en esta tierra castellana no hubiese mucho empleo. Ella estaba segura que la dolería la partida y se fue sin avisar. Solo una breve nota, que en su absurdo se daba toda por una última vez: "mi J kerida". No hubo despedidas. Pasaron los años y la distancia mermó la mirada cómplice, la compañía tácita, la irreverencia de la amistad. Se supo que incluso, conoció nuevas letras y palabras de dura entonación, más aún combinadas en cifras y códigos. Cuando recibió la carta anunciando la boda en la unidad canina antinarcotráficos K9 se alegró. No necesitaría esperarla más.

Entre letras no se casan. La sociedad sólo estaba lista para ver palabras asociadas mas nunca matrimoniadas. J igual seguirá soñando en el retorno de su querida K. Tal vez, un día regrese en la forma utópica de una palabra no antes escuchada.

Esta historia fue real y por respeto, no se usaron palabras con la letra en mención exceptuando las permitidas por la fuente.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusto mucho... ojala mi J sea esa letra que regresa. A mi gustaria con J de Te Amo.

LA NENA

il bambino dijo...

Esta hisoria la defino con dos palabras:

La una con J de Jigante, y la otra va con K de Kintaesencia

Sencillo, como debe tratarse al amor.

Mab dijo...

Caramba amigo, estoy alegremente sorprendida de este cuento. Tiene el delicioso absurdo de los cuentos locos, que te hacen pensar "esto no va para ningun lado", pero que no puedes dejar de leer porque estas curioso de todas formas.
Y a nuestras pobres letras enamoradas, ánimo! que las palabras más bellas nacen de ritmos altisonantes y a la larga la Real Academia de la Lengua, tiene que calarse las palabras inventadas, porque a la larga lo que manda es el significado, no la oficialidad.
Y que vengan más cuentos de letras, que me encantan.